Teléfono

¿Qué tiene el teléfono que cuando suena todos le hacemos caso?. Puedes estar sumergido en una grata o interesante conversación. Puedes estar hablando con un cliente o con un personaje. Puedes estar hablando con hijos o familiares. No importa, si el teléfono suena tiene prioridad. Sea quién sea y cualquiera que sea el motivo tiene preferencia.

Abandonaremos o interrumpiremos la mejor de las conversaciones por el sonido de ese chisme tecnológico cuyo zumbido o melodía no hemos sabido relativizar.

Tal vez la incertidumbre del no saber quién y por qué nos llama puede con todo lo otro.
Somos curiosos por naturaleza y eso nos puede. Esa es la fuerza diabólica del rin, rin.
No obstante sería conveniente que tras años de uso nos diéramos cuenta de que no siempre es conveniente darle prioridad y detener, romper o descuidar una buena conversación. La llamada telefónica volverá a repetirse con toda probabilidad, sin embargo, en caso de atenderla nos habremos perdido una irrepetible conversación con alguien que tenemos delante y al que restamos respeto e importancia.