Hoy, el correo electrónico me ha aportado nuevas y gratificantes sensaciones. Uno de ellos, me daba el enlace a un vídeo sobre futuras y nuevas aplicaciones de los display OLED y el segundo, de lo que sería posible saber de quién encarga una simple pizza si todas las bases de datos estuvieran interconectadas. Ambas son fruto de la imaginación aunque la tecnología ya está disponible y falta muy poco para que sean una realidad.
No obstante, quería destacar que sin estar en una empresa, ni inscrito en un seminario, ni a una revista especializada, los mensajes de dos amigos se han convertido en ventanas a información tecnológica relevante.
Si la red de contactos de cualquiera de las herramientas disponibles fuera un estímulo para que cada uno aportara algo destacable sobre lo que ha visto, leído u oído sobre ciencia y tecnología, sería de estímulo para que nuestra mente se alimentara de datos e informaciones que nada tendrían que ver con lo trivial, irrelevante y vulgar que suele aportar el día a día.
Con los medios digitales disponibles, los contactos, amigos e incluso la familia pueden transformarse en cazadores activos de información digital y en distribuidores de la misma si existe la lógica recompensa emocional del receptor a través de la interacción.
La comunicación social debe subir de nivel y para ello hemos de acostumbrarnos a nuevos contenidos. La red y nuestros contactos tal vez sean el binomio más adecuado para disponer de la mejor y más útil información cultural, personalizada y gratuita, para ser más sin dejar de ser los mismos.
Mostrando entradas con la etiqueta Información. Mostrar todas las entradas
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Información y conocimiento
Todos los medios de comunicación hablan de la Sociedad de la Información, de la Era del Conocimiento. Parece que de forma inevitable pasaremos de uno a otra sin más, pero lo cierto es que para usar la información, generar nuevo conocimiento y aplicar ese nuevo saber en forma de innovaciones es preciso que exista la motivación que genera la curiosidad y la duda.
La llave maestra para pasar de la información al conocimiento es la curiosidad permanente y el deseo de saciar esa motivación marcará el punto de partida de una espiral interminable de nuevas búsquedas.
La curiosidad y la duda son los motores más importantes para usar la información en busca de nuevo conocimiento.
A través de Internet tenemos acceso inmediato a colosales, diversas y dispersas fuentes informativas, si potenciamos nuestra curiosidad innata y el deseo de sustituir las dudas por conocimiento entraremos en una nueva era. Confiemos que sea colectiva pero que nunca deje de ser individual.
La llave maestra para pasar de la información al conocimiento es la curiosidad permanente y el deseo de saciar esa motivación marcará el punto de partida de una espiral interminable de nuevas búsquedas.
La curiosidad y la duda son los motores más importantes para usar la información en busca de nuevo conocimiento.
A través de Internet tenemos acceso inmediato a colosales, diversas y dispersas fuentes informativas, si potenciamos nuestra curiosidad innata y el deseo de sustituir las dudas por conocimiento entraremos en una nueva era. Confiemos que sea colectiva pero que nunca deje de ser individual.
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