La conciencia convierte el tiempo en profundidad

El tiempo acumulado es horizontal: una sucesión.
El tiempo atravesado es vertical: una hondura.

Dos personas pueden vivir el mismo día:

  • una lo atraviesa con atención, percepción, sensibilidad
  • la otra lo recorre en automático

Exteriormente es el mismo tiempo.
Interiormente son mundos distintos.

La conciencia añade espesor a la existencia. Hace que el momento deje de ser superficie y se convierta en experiencia que transforma.

Sin conciencia, el tiempo nos arrastra.
Con conciencia, lo habitamos.