¿En qué se diferencia una democracia de una dictadura?.
Sin entrar en consideraciones más complejas, eso es lo que percibo:
La disciplina del partido obliga a votar a sus miembros como dicen los portavoces, así, como si de una manada se tratara, todos se comportan como uno sólo. Por lo tanto, lo que dice el líder elegido y su séquito es lo que se vota y se hace. A mi me suena eso a dictadura.
La oposición tiene el derecho, -sin ser fusilados-, de gritar, patalear, insultar y repetir hasta la saciedad su desacuerdo, pero eso es todo, si bien es lo más relevante y evidente de la democracia. Se disfrazan argumentos como éxitos y sólo se trabaja con la crítica permanente y destructiva de lo que hace el líder de la oposición y su equipo. Históricamente me suena a la actitud de los considerados rebeldes, perdedores o vencídos, aunque claro está, sólo está la palabra como arma.
Soy un ciudadano de a pié que de un tiempo a esta parte ve restringida su libertad por un montón de nuevas normas y leyes de dudosa gestación y objetivos que, por si fuera poco, no afectan a todos por igual al ser aplicadas. Con esa sensación y con tantos parlamentarios sin voz pero con voto y concentraciones de poder en tan pocos no es de extrañar el errático rumbo de la legislación vigente y su escala de prioridades.