Emociones

En el ámbito laboral nos parece que focalizando los conocimientos y las aptitudes que nos caracterizan conseguimos alcanzar los objetivos que nos marcamos cada día, sin embargo, eso no es suficiente, falta el motor que pone en marcha toda esa energía potencial latente y ese motor son las emociones. Me explicaré. Las emociones lo son todo en el ser humano. Nos caracteriza y nos diferencia de los demás seres. Hay emociones simples y complejas de distinta intensidad. Las hay positivas, estimulantes y agradables, al igual que las hay del polo opuesto. Unas nos motivan las otras nos inhiben. Pues bien, nuestra capacidad por buscar, generar e intensificar las emociones que se derivan si se alcanzan los objetivos es el motor de nuestra conducta.

Muchos conocimientos, aptitudes adecuadas y unos objetivos concretos pueden no ser suficientes sin la emoción de ponernos en marcha para llegar a la meta. Las emociones nos nutren de energía mental. Son el alimento y el premio al trabajo bien hecho, pero también generan el propio castigo ante las derrotas.